He estado llena de dolor y aunque he intentando quedarme con lo bueno el ego no me ha permitido hacerlo.
No puedo estar mal contigo en realidad no puedo estar mal con nadie y no sé estarlo.
Lo que pasó nos pasó a los dos y los dos lo hicimos bien lo mejor que pudimos cada uno con nuestras circunstancias y nivel de comprensión de la vida.
El abandono es lo peor que se puede experimentar en una relación y tanto tú como yo nos sentimos abandonados, creo que hasta nuestros hijos así lo sintieron pues habíamos creado entorno a ellos un proyecto de familia extendida bonito diferente divertido.
Siento haberte reprochado cosas, debí guardar esas emociones y pensamientos para mi pues debí entender que nunca hiciste nada para dañarme más bien la vida no nos ayudó a seguir este camino juntos y puso en el medio trabas insuperables que nos debilitaron y sacaron lo peor de nosotros. No olvidemos que cuando las personas sufren hacen sufrir al que está a su lado.
Te ame más de lo que pensé llegaría a amarte y me siento muy feliz por ello por que haber amado es mejor que no haberlo intentando y ha sido tanto de lo bueno en poco tiempo que compensa todo lo que nos quedó por vivir.
Me hubiera gustado beberme un café contigo, ponernos al día, poderte mirar tranquila, abrazarte con cariño, sentirme en paz y darte de esa misma paz pero ahora se que cuando llegue no estaba preparada para ello y se que poco a poco estaré mejor.
Yo no sé manejar el sufrimiento, recuerdas que te lo contaba? Y por eso siempre huyó, me cierro, intento que no me llegue nada y me hago una coraza hasta que siento es todo más seguro, que ya está pasando y así puedo ir asomando la cabeza.
Esta soy yo y mi sentir pero me ayudaría mucho saber si tú me has perdonado? Me encanta poder abrir mi corazón ahora sin culpa.
Juega con el amor.
Juega con tu tiempo.
Y así, con esta carta, cerré una puerta… y me monté en un avión rumbo a otro mundo.